En un día especial como hoy, eliminemos barreras. Dejemos de creer en las viejas ideas que a tantas mujeres  nos costó la vida. Háganse el Papanicolau, diría la inolvidable Tita Merello. El cigarrillo te va a matar, le decía a cuánta mujer se le acercara con pucho en mano, los ojos más lindos de la Argentina, Amelia Bence. ¿ Quién de las actrices famosas va a enarbolar la lucha a favor de la prevención contra las enfermedades cardiovasculares ?

Sabemos desde hace unos años que  es un mito que los hombres mueren del corazón y las mujeres de cáncer. En el 1991 la revista New England Journal of Medicine acuñó el término Síndrome de Yentl a las afecciones cardíacas femeninas provocadas por el alto estrés que padecemos por haber entrado al mercado laboral y seguir siendo los pilares de la familia. El nombre deviene de la rabino que tuvo que disfrazarse de varón para asistir a las clases de Kabalah, interpretado en el cine por Barbra Streisand. También está comprobado que  partir de los 65 años la probabilidad de un infarto en la mujer se multiplica por diez y que la mayoría de las que llega a la consulta cree tener baja presión , no obstante, a la hora de la verdad se sorprende porque su apreciación de la realidad era falsa. Es hora de tomar en cuenta  que muchas de nosotras sabe el valor de la carne , del pomelo en góndola, pero nada sabe sobre su colesterol, triglicéridos o glucemia.

Según Jorge Tartaglione, médico presidente de la Fundación Cardiológica Argentina, una de cada tres mujeres va a morir del corazón. Fue él el que difundió en el país lo que en Japón llaman la enfermedad de Takotsubo, jarrón delicado con el que los isleños atrapan los pulpos y que tiene la forma del órgano preferido de Cupido. Es la dolencia de la coraza que tuvimos que crear para sobrevivir a una sociedad que nos necesita dentro y fuera de casa. En una nota que publicó en Clarín hace pocos días, el dr. Tartaglione confesó que la comunidad científica está lejos de brindarnos  igual atención a las mujeres que a los hombres. Se nos hacen menos cateterismos, nos colocan menos stents y nos realizan menos cirugías de by pass. Incluso recibimos menos tratamientos con fármacos recomendados, eso sin olvidar que la mayoría de la investigación se basa en la fisiología masculina. La mirada sesgada ante las afecciones cardíacas femeninas atraviesan toda la comunidad.
El grupo  Corazón y Mujer de la FCA ayuda a difundir la importancia que tiene que conozcamos más sobre la condición en que se encuentra el órgano más noble que tenemos. Cuidémonos entre nosotras. Háganse el electrocardiograma.
(Obra de Artemisia Gentileschi, Museo de Roma, Palacio Braschi)